La licencia no se posa sobre el estudio que fabrica el juego, sino sobre el operador que lo ofrece: la homologación española recae en el operador (Orden EHA/2528/2011), no en el proveedor.
Aquí conviven el proveedor español R Franco y especialistas de nicho como Hacksaw, Thunderkick, iSoftBet o Yggdrasil, junto al bloque que domina el catálogo de casi cualquier operador — Pragmatic Play, Evolution, Play’n GO, NetEnt y Playtech —, sin olvidar a Novomatic, Playson o Big Time Gaming.
Por eso el mismo título puede verse en un operador con permiso DGOJ y en otro solo con autorización extranjera: la ficha del juego no certifica el destino.
